Alguna vez te llego a pasar, que cuestionaras las costumbres, las ideas o la manera en que tu familia lleva su vida o que sientas que deberías de cuestionar situaciones o decisiones de familia, más no te atreves hacerlo porque te han dicho que esas son ideas incuestionables o por miedo al rechazo, a ser expulsado de tu clan familiar, a ser “desheredado”, señalado o tachado como el “arroz negro”.
Te has preguntado porque no puedes mantener una sana relación de pareja, porque estudiaste algo que no querías, porque no logras concretar sueños que tenías planeados, te comparto 15 ejemplos de algunas “lealtades” familiares o repetición de círculos de historia familiar:
- La mujer que se casó para que la “mantuvieran” económicamente hablando, porque creyó que no tiene otra salida.
- Un hombre que dejo su sueño de ser músico, pintor, cantante o filósofo, por miedo a ser rechazado por no continuar con la tradición familiar de terminar una carrera universitaria igual a la del abuelo, padre y/o hermano.
- Haber estudiado una carrera que no era de tu agrado, más, sin embargo, lo haces para darle gusto a tus papás, lo cual se puede traducir en una realización académica de ellos a través de ti.
- No vivir el amor de pareja en plenitud por miedo a no ser aceptado por tu familia al “ir” en contra de la persona que ellos eligieron o creyeron que era “mejor” para ti.
- No cambiar tu lugar de residencia para no causarles penas o tristezas a tus seres queridos.
- Pasar por las etapas de tu vida “aceptando” o creyendo las etiquetas de tonto, inútil, el feo, el despilfarrador, el enamoradizo, el hombre fuerte, los hombres no lloran, las mujeres sirven solo para dar hijos y cocinar, las mujeres no deben de estudiar, la torpe, etc., que le fueron asignadas, ya sea de una manera directa o indirecta.
- Creer que las parejas deben de ser para toda la vida porque los padres así lo han inculcado, ya que ellos aguantaron de todo, desde sacrificios, infidelidades, infelicidad, carencias de todo tipo hasta maltrato y todo por los hijos o porque esa es la “cruz” que cada quien eligió cargar.
- La madre fue infeliz en el amor y las hijas repiten esa infelicidad con recurrentes fracasos de pareja (El mensaje de lealtad es…Si mi madre no fue feliz, nosotras no tenemos derecho a serlo).
- La muerte de un ser querido se dio de una manera brusca o prematura y después se repite la de algún otro integrante de la familia de la misma forma o en la misma fecha (día y mes), siendo “leal” al primer familiar.
- Tu consiente busca la felicidad y tu inconsciente repite fracasadas historias de pareja, en las que cada vez más te auto engañarás mejor, enamorándote de parejas que con el pasar del tiempo toda ira peor, aun sabiendo que tu voz interior te aviso desde el principio que no era la persona indicada.
- Tu inconsciente rechaza a las parejas que se te hayan presentado y que te muestran respeto, amor verdadero y sin problemas, pero que no las eliges por no ser desleal a la imagen de algún familiar ya sean tus padres, abuelos, o bisabuelos, aunque no lo hayas conocido o que no te lleves bien con ellos, independientemente de lo que tu creas o sientas desde tu consiente.
- Seguir con conductas de sabotaje o autodestrucción que te llevan a una infelicidad en reiteradas ocasiones en diferentes situaciones de la vida o de trabajos que no te “llenan”, que no te alimentan que no te hacen crecer.
- Que te hayan bautizado igual a uno de tus ancestros, refiriéndome a bisabuelos, abuelos, padres, tíos, hermanos fallecidos, etc.

- Que le asignes tu nombre a uno de tus hijos, al igual que el anterior punto, no sólo le asignas el nombre, sino que le cargas del karma, desde que se parezca a él en muchos aspectos de actitud hasta la “deuda” que haya dejado en esta vida en caso de que ya no viva o que repita muchos si no es que todos los pasajes de su vida.
Enfermedades inexplicables, depresiones, suicidios, trastornos físicos, psíquicos, comportamientos conflictivos y fracasos constantes en cualquier esfera de la vida (esté punto también hace referencia a las “deudas” adquiridas en las lealtades invisibles familiares) …
Si alguien da mucho y no recibe tanto, se genera una deuda.
Si alguien gana dinero o afecto a costa de otros, les debe.
Si alguien pierde algo, amor, dinero, posición o estatus, para que otros generen, le deben.
Si el no paga la deuda, sus descendientes lo harán,
Todas las mentiras y ocultaciones resurgirán para ser resueltas.
Asesinatos, robos, faltas graves a nuestros semejantes alguien tendrá que resolverlas y pagarlas.
Herencias recibidas a consta de otros sin merecerlas, también se pagarán.
La persona que se enferma constantemente para ser cuidada por los otros integrantes de la familia para que le “paguen” lo que le deben a él o algún ancestro o para tener el control y el poder de la familia.
Claro algunos de estos puntos son creencias o “programas que nos fueron “instalados” en nuestro cerebro y que pueden ser re programados y otros solo lograremos cambiarlos siendo conscientes de lo que somos y de lo que no somos, dicho de otra manera, hacer un acto de conciencia de que patrones son de nosotros y cuales son repeticiones de algún familiar, refiriéndome a situaciones, momentos, fracasos, accidentes, vicios como el alcohol, el cigarro o las drogas, auto saboteo, estudios inconclusos, profesiones o relaciones de parejas fallidas que den origen a familias disfuncionales.
Hay una frase de la escritora Barbara Pastor, Somos lo que sabemos, titulado de la misma forma unos de sus grandes libros, en el cual explica que si sabes de dónde vienes sabrás entonces quién eres y por lo tanto a partir de ahí puedas estructurar tu plan de vida y por lo tanto tendrás más claro hacia dónde vas y tenlo por seguro que llegarás.La psicóloga Anne Ancelin Schützenberger refiere en su libro Titulado Ay Mis Abuelos; El silencio crea una zona de sombra en la memoria de un hijo de la familia, quien, para llenar este vacío y eliminar las lagunas de sentido, repetirá en su cuerpo o en su existencia el drama que intentan esconderle. Y Freud decía que “lo que no se expresa con palabras se expresa con los dedos”. Yo pienso, como lo escribí en mi libro, que: “Lo que se calla en las palabras se imprime, se repite y se expresa por los males.”Las lealtades se determinan por la justicia, la historia y los mitos de la familia; así el tejido de lealtad de la familia implica expectativas que sostiene a todos los miembros y les genera un compromiso con ella.
Ten presente lo siguiente; a esta vida se viene a vivir, no ha revivir la vida de alguien más, se viene a ser el actor principal tu película no el doble de la película de alguien, de una manera consiente, con responsabilidad, libertad, con conciencia, con amor, con pasión, con compromiso a uno mismo y a la vida misma.
Se dice que no es una necesidad el despertar a la vida, es una obligación.
Después de que tengas conciencia de tus lealtades, recuerda lo siguiente:
• Con amor y justicia todo se resuelve.
• Con perdón, con afecto, dando a cada uno su lugar, el respeto que se merece, o que es suyo y le corresponde.
• Lo que no resuelvas en esta vida, algunos de tus descendientes directos o indirectos lo recibirá y lo pagará.
Si tienes la oportunidad de recabar toda la información familiar para revisar tu árbol genealógico, hazlo, para que sepas si le eres “leal” a algún familiar, si tu conducta, tus fracasos, tus actitudes, algún vicio o tus elecciones de vida obedecen a la copia de vida de algún familiar o no.
Si no pudieras encontrar mayores datos sobre tu árbol genealógico, puedes apoyarte en terapias sistémicas, Sesiones de hipnosis, de biodescodificación, constelaciones familiares o de psicogenealogía.
También te recomiendo el libro Contratos y Lealtades Invisibles de Ivan Boszormenyi-Nagy / Geraldine M. Spark.

